lunes, 2 de diciembre de 2019
martes, 15 de octubre de 2019
martes, 24 de septiembre de 2019
La geología del fondo oceánico y el paleomagnetismo
A partir de 1960, el desarrollo de ecosondas facilitó a los geólogos y
geofísicos realizar mapas de detalles de la topografía del fondo oceánico.
Cuando los estudios se completaron, mostró algo que hasta el momento se conocía
poco: la cuenca oceánica estaba dividida por una gran cordillera centro-oceánica
de aproximadamente 64.000 km de largo y 1500 km de ancho. En su parte más alta,
aparece una fosa de hundimiento, de alrededor de 1 a 3 km de profundidad,
denominada zona rift, que es el lugar donde se separan dos placas. Otras
evidencias mostraron que el fondo oceánico era relativamente joven y que la
composición de la corteza oceánica era muy distinta de la continental.
PALEOMAGNETISMO
A partir de 1950, se mejoraron los sensores magnéticos y, por lo tanto, el estudio de las propiedades magnéticas de las rocas. Los nuevos instrumentos de medición permitieron medir la intensidad y la dirección del campo magnético generado por una muestra de roca.
El paleomagnetismo es el magnetismo permanente que adquieren las rocas
a lo largo del tiempo geológico. Muchas rocas contienen minerales con hierro,
como la magnetita, y se convierten en imanes fósiles. Estos minerales se
orientan según el campo magnético terrestre en el momento en el que la roca se
está formando. Dichas rocas preservan la información paleomagnética, es decir,
conservan a modo de huella el campo magnético terrestre de la época en la que
se originaron.
Las rocas formadas a lo largo de los bordes de separación de las
placas litosféricas se orientan según el campo magnético terrestre. En estas zonas
de expansión, las rocas contienen un registro de la dirección de los polos
magnéticos, que presentan la característica de formar fajas de mayor y menor
intensidad de campo orientadas en forma paralela y simétrica a la cordillera
centro-oceánica.
La evidencia paleomagnética se convirtió en un elemento de certeza de
la expansión del fondo
oceánico.
oceánico.
En el diagrama de la figura 1.10, se esquematiza un fenómeno natural,
que ocurre a lo largo de millones de años. Las flechas indican la separación de
las placas, las lavas formadas durante este proceso contienen minerales
magnéticos, que se magnetizan de forma natural y se orientan según el campo
magnético terrestre.
Figura
1.10 Épocas
normales del campo magnético alternadas con otras de polaridad inversa, a lo
largo de la dorsal centro-oceánica
A lo largo de millones de años, el campo magnético terrestre cambia de
polaridad periódicamente. Una época de polaridad magnética normal indica, que
la roca formada hace millones de años, tiene el mismo campo magnético que el
actual. En cambio, las épocas de polaridad inversa o invertida indican lo
opuesto. Durante una inversión magnética, el polo Norte magnético se convierte en
polo Sur y viceversa.
A la luz de la nueva información,
se retoma el concepto de la deriva continental formulada por Wegener y se
reconstruyen las posiciones de las placas litosféricas en el pasado sobre la
base de anomalías del campo magnético bien conocidas. El estudio del
paleomagnetismo ha permitido confirmar la hipótesis de la deriva continental y
formular nuevos conceptos científicos a cerca de la expansión de los fondos
oceánicos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
